Miércoles 20 SEPTIEMBRE  

 21:00 h.
Guadiana

Entrada: 15 €   (12 € anticipada)
VENTA DE ENTRADAS:

  • https://salagalileo.entradas.plus/e...

  • Acompañado Guitarrista: Iván Fernández Salazar (Iván Losada)


    Antonio Suarez Salazar, nació en Badajoz en el seno de una familia de gran tradición flamenca, sobrino de Porrina de Badajoz.
    A la edad de 12 años gana el primer premio en el Festival Flamenco de Badajoz. En el año 1972 debuta en el tablao Café Chinitas compartiendo escenario con figuras de la talla de Manuel Soto “Sordera”, Manzanita, Carmen Mora y Enrique Morente, en la época dorada de los tablaos de Madrid.
    Durante los ochenta se dedicó a trabajar por los tablaos de Torres Bermejas y los Canasteros. Junto a Pepe Habichuela gira por Francia en 1984. Participó en la segunda cumbre flamenca de Madrid celebrada en el teatro Alcalá Palace en 1985, y en los veranos de la Villa de Madrid en 1987. Ha realizado giras por España y medio mundo en las compañías de Sara Baras y Antonio Canales. Su colaboración también ha sido requerida para espectáculos internacionales de guitarristas como Tomatito, Pepe Habichuela, Enrique Melchor, con los que incluye cantes suyos en las grabaciones. Ha aportado al cante variantes singulares que le confieren una personalidad única.
    En las últimas decadas, Guadiana se ha convertido por méritos propios en referencia indiscutible, y no solo por conservar y difundir ese legado propio, sino por desarrollarlo con un acento inimitable, los cantes brotan en su voz con giros renovados, algo infrecuente hoy en día.
    Posee una personal y valiosa manera de entender el cante tradicional.
    Ha colaborado en diferentes discos como “Yerbaguena” de Pepe Habichuela, “Aguadulce” de Tomatito, “Cositas buenas” de Paco de Lucia, “Tributo Flamenco a Don Juan Valderrama”, “Yo soy flamenco” de Tomatito, “Chanson Flamenca”.
    Dentro de su extensa carrera cabe destacar entre sus actuaciones la realizada en “Pirineo Sur”, que el Maestro Paco de Lucía por única vez en toda esa gira de más de cuarenta conciertos, permite a otro artista ocupar el mismo escenario, solo pone dos condiciones, saber quién es, y que actúe después de su recital, al nombre de Guadiana no puso ningún reparo, pero lo más fuerte estaba por llegar; al terminar su set, Paco de Lucia se queda en el backstage y pide una silla para ver (así lo declaró) a Guadiana.